La creciente influencia de los dispositivos de consumo en el lugar de trabajo, el crecimiento exponencial de profesionales móviles y la omnipresencia de las redes sociales están obligando a las organizaciones a replantearse sus políticas de seguridad. Además, el incremento del activismo en la ciber-delincuencia (o nuevo hacktivismo) sitúa esta amenaza entre las más importantes, ya que cualquier institución pública o privada puede ser atacada por grupos de hackers anónimos y globales con el fin de desacreditarla o comprometer su imagen. Estas conclusiones pertenecen al Informe Anual de Seguridad 2011 de Cisco, que desvela cómo empresas y Administraciones pueden gestionar estos nuevos retos a la par que facilitan las herramientas necesarias para innovar y colaborar en cualquier momento y lugar, mediante cualquier dispositivo.
Como señala Pilar Santamaría, directora de Ciberseguridad para la Región Sur de Europa de Cisco, “a medida que un mayor número de empleados se convierten en profesionales móviles y utilizan múltiples dispositivos y aplicaciones de colaboración para desempeñar su trabajo, aumenta el potencial de pérdida de datos y de sufrir un ataque dirigido”.
Bring Your Own Device
Dado el deseo de los trabajadores de contar con mayor movilidad y flexibilidad para utilizar los dispositivos corporativos en su vida privada y viceversa -tablets, portátiles o smart phones-, las organizaciones necesitan adoptar una estrategia Bring Your Own Device, que implica proteger las redes y los datos con independencia de la forma en que los empleados acceden a los recursos corporativos, ya sea mediante sus propios dispositivos o los de la empresa.
“Para ello” -continúa la responsable de Cisco- “se deben implementar soluciones basadas en la identidad que controlen los dispositivos cuando acceden a la red, relacionen dichos dispositivos con sus usuarios y roles específicos para administrar sus permisos de acceso de forma automatizada, para proteger los activos de la empresa. También debe protegerse el dispositivo, mediante contraseñas, encriptación de datos y opciones de gestión remota que permitan, por ejemplo, bloquear el equipo o borrar los datos en caso de robo o pérdida”.
Estas medidas se completan con una correcta formación de los usuarios y otros mecanismos que ayudan a evitar las múltiples amenazas de malware y ataques de phising, como sistemas de prevención de intrusiones con análisis en tiempo real y filtros de reputación para detectar el contenido y las actividades sospechosas.
El nuevo hacktivismo
Igualmente, las organizaciones deben considerar otra amenaza que puede resultar incluso más perjudicial en caso de que les afecte: el nuevo hacktivismo o combinación de actividades de hacking y activismo.
“Se trata de una nueva modalidad que saltó a la fama a finales de 2010 cuando los defensores de WikiLeaks.org lanzaron ataques de denegación de servicio contra instituciones como Paypal o MasterCard“, explica Santamaría. “Este hacktivismo creciente persigue llamar la atención y demostrar el poder de un grupo anónimo a escala global”.
Para defenderse ante esta posible situación es necesario proteger las redes y accesos, disponer de alertas en tiempo real y diseñar un plan de respuesta previa en el que participen distintos departamentos, como seguridad, operaciones, asuntos legales o comunicación.
Plataformas móviles y ataques dirigidos
Además de esta nueva realidad, las organizaciones siguen enfrentándose a una amplia gama de malware y ataques multi-vector con un claro objetivo de lucro, como las amenazas avanzadas y persistentes (APTs, Advanced Persistent Threats), los troyanos especializados en robo de datos y kits ya preparados para explotar las vulnerabilidades web.
De esta forma, 2011 ha confirmado una tendencia ya anunciada en el anterior Informe de Seguridad Anual de Cisco: los ataques son más selectivos y dirigidos hacia grupos concretos de usuarios para obtener datos financieros o propiedad intelectual, además de centrarse cada vez más en sistemas operativos y plataformas móviles.
Las amenazas a sistemas de control industrial -redes eléctricas, centrales nucleares, uilities…-, el potencial de acceso a los entornos multi-usuario de Clouds públicas o botnets (redes de ordenadores zombis) más pequeños pero más numerosos son otras de las preocupaciones que marcarán la agenda de los responsables de seguridad en 2012.
FUENTE: WEB DE LA ASOCIACIÓN PARA EL PROGRESO DE LA DIRECCIÓN










